Viernes, 29 de julio de 2005
Según voy avanzado en la vida mas creo en ello:
A los 9 años aprendí que mi profesora sólo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.
A los 10, aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.
A los 12, aprendí que, si tenía problemas en la escuela, los tenía mas grandes en casa.
A los 13, aprendí que cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería, mi madre me mandaba ordenarlo.
A los 15, aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano menor, porque mi padre tenía frustraciones mayores y la mano más pesada.
A los 25, aprendí que nunca debía elogiar la comida de mi madre cuando estaba comiendo algo preparado por mi mujer.
A los 27 aprendí que el título obtenido no era la meta soñada.
A los 30, aprendí que cuando mi mujer y yo teníamos una noche sin chicos, pasábamos la mayor parte del tiempo hablando de ellos.
A los 33, aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.
A los 34, aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.
A los 38, aprendí que, siempre que estoy viajando, quisiera estar en casa; y siempre que estoy en casa me gustaría estar viajando
A los 42, aprendí que si estás llevando una vida sin fracasos, no estás corriendo los suficientes riesgos.
A los 47, aprendí que niños y abuelos son aliados naturales.
A los 50, aprendí que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.
A los 54, aprendí que es razonable disfrutar del éxito, pero que no se debe confiar demasiado en él. Y que no puedo cambiar lo que pasó, pero puedo dejarlo atrás.
A los 64, aprendí que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.
A los 72, aprendí que, si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.
A los 76, aprendí que envejecer es importante.
A los 91, aprendí que amé menos de lo que hubiera debido.
A los 92, aprendí que todavía tengo mucho para aprender
Saber aceptar nuestras limitaciones y no olvidarnos de nuestras metas, aunque muchas veces parezcan muy lejanas y difíciles.
Encaminarse hacia ellas es el primer paso hacia algo que ni siquiera podemos imaginar.
REALMENTE NO TIENE MUCHA IMPORTANCIA HASTA QUÉ EDAD VIVIMOS, LO IMPORTANTE ES SENTIR QUE NO LO HEMOS HECHO EN VANO.
Por: xodo | General | Comentarios (5) | Referencias (0)
muy bueno el escrito, vale para enseñarnos a aquellos que todavia estamos en los 22 para no cometer errores o para no dejar aquello de lo que luego nos vamos a arrepentir.
gracias
pablo | 29-07-2005 12:37:16
cris | 29-07-2005 13:11:21
Hasta donde he llegado, no leyendo, sino en edad, estoy totalmente de acuerdo. Y estoy en los "riesgos". jeje. Y hay que sentir, en cada momento que, sobre todo, vivimos.
María | 29-07-2005 20:53:29
Darky | 30-07-2005 20:36:30
Te digo lo mismo que Darky, estaba interesada entre los 15 y los 20 :D
Pero la moraleja final es bien cierta.
Molts besets!
keleta | 03-08-2005 22:22:52
Cosas de Xodo, un cincuentón
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com