Lunes, 01 de agosto de 2005

Ay Pepiño, hace unos días, las niñas se marcharon de vacaciones a las cosas típicas de su edad, me prometía, al fin, dos semanitas de vacaciones relajadas, mi señora expósita y yo, solos en casa, con toda para nosotros, sin pelearnos por el mando a distancia, ni oír gritos, con música al volumen normal ….., en fin un relax y por dos hermosas y largas semanas.
Por eso Pepiño, cuando la semana pasada y por enésima vez, mi mujer dijo aquello de vamos a comprar un aspirador, me dije, bueno, vamos a no pasar calor al centro comercial y damos un paseo, .........pero que va Pepiño, esta vez fue distinto, esta vez encontró el dichoso aparato que buscaba desde hace seis meses, esta vez si.
Tuve la suerte que no había existencia en la tienda y me tardaron dos días en traerlo, pero el viernes al volver de la oficina mi solicito portero me indico que tenia un pequeño paquetito para mí, y si allí estaba, majestuoso, mirándome desafiadamente, diciéndome con su articulado brazos ¡ pruébame!, era tan refinada, sutil e inocente su mirada que caí en la tentación, (es que los hombres somos ansi).
Abrí la bolsa, despacio, con mimo, mirando todo aquel maravilloso engranaje capaz de sorprender cualquier mente humana, leí atentamente su libro de instrucciones (solo la primera frase de la primera pagina, Enhorabuena, acaba de adquirir......, me salte todos los demás preámbulos y me fui directamente a la pagina que ponía fin , mi ansia por ponerlo en funcionamiento crecía a cada paso que daba en el descubrimiento de tan magnifico instrumento. (inciso: no se para que hacen los manuales de instrucciones, si nunca los leemos)
Pepiño por dios!, no me toques ahí que tengo agujetas .
Una vez desembalado totalmente, mi mente permanecía atrapada por su inquietante caparazón, su color amarillo fuerte (en mi pueblo lo llamamos amarillo chillón) atria mi mirada sin que pudiera ejercer ninguna acción sobre mis ojos, mis manos acariciaban aquel inmenso tubo como si no tuviera fin, sus botones azulados resaltaban en su estilada figura, y de un pequeño orificio posterior, se adivinaba un par de agujas desafiantes.
Te juro Pepiño, que no pude resistir la tentación!.
Mi primera relación con él, fue totalmente amorosa, con mucho mimo desenrolle el cable y con mano temblorosa fui introduciendo su clavija en el enchufe de la pared, mire inquieto aquellos botones azulados, trate de calmar mis nervios con una aspiración profunda, uf, había llegado el momento¡.
Runnnnnnn, aquel sonido despertó en mi un cierto recelo que rápidamente quedo disipado al sentir entre mis manos su poderosa fuerza succionadora, estaba obnubilado por aquel extraño objeto y me deje llevar con un frenesí impropio de mi experiencia.
Nuestra relación duro todo el fin de semana, sábado completo y domingo hasta las ocho de la noche, juntos removimos todos y cada uno de los rincones de la casa, cortinas, sofás, sillones, ...., juntos lubrificamos muebles, tiramos papeles viejos, limpiamos cuadros, cristales, espejos y multitud de objetos de dudosa procedencia y menor conocimiento de su existencia.
El domingo por la tarde, estaba totalmente agotado, yo creo que el también, al menos la mirada ya no era sutil, ni delicada, era mas bien la de estar hasta las narices de mí, he de reconocer que pasado el primer momento de euforia yo también fui perdiendo mi deseo desenfrenado, para ir pasando a una necesidad monótona y acabar con la misma expresión que él.
Pero Pepiño, fue bonito mientras duro.
Mañana vuelven las niñas, alabado sea dios
Por: xodo | General | Comentarios (5) | Referencias (0)
Pues ten cuidado no vaya a ser que se les ocurra a las niñas que falta algo de la nevera y te lleven de nuevo al centro comercial... bueno... a no pasar calor... tú lo has dicho.
Besos
Ligeia | 01-08-2005 19:45:03
Es lo malo que tienen los centros comerciales, al final o encuentras lo que buscas o puedes, incluso, llevarte algo que no buscabas, pero ¡qué excitante puede ser un aspirador! ¿no? No he mirado yo de esa manera al mío, aunque no sé si quiero un fin de semana de tanta pasión. Besos
María | 01-08-2005 19:50:38
pablo | 01-08-2005 19:56:33
Ains lo que me he reído, desde luego, lo que da de sí la compra de un aspirador…
Encantada de conocerte y leerte. Un saludo.
tt | 02-08-2005 11:31:47
Deberías mantener una relación más duradera con la aspiradora, creo que tu mujer te lo agradecería y es un tipo de relación que no despertaría sus celos.
Podrías cantar : Como ronea, como ronea... :-)
Lula Towanda | 11-08-2005 17:06:27
Cosas de Xodo, un cincuentón
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